Buenas noches,
Hoy os dejo el último cuento que he escrito. Espero que os guste.
LOS ZAPATOS ROJOS
Cerca del
pueblo existía un castillo, en el que según la gente del pueblo habitaba una
pequeña y presumida princesa. Pocas eran las ocasiones en la que la princesa se
dejaba ver por el pueblo y si se acercaba, lo hacía siempre en su carruaje y
nunca se detenía. La gente del pueblo sobrevivía con el poco dinero que ganaban
gracias a las artesanías que ellos realizaban. Ese era el caso de la familia de
Sirena. Su madre confeccionaba ropa, pero con el poco dinero que ganaba le era
muy difícil alimentar a sus cuatro hijos. Nunca abundaron las grandes comidas
ni elegantes ropas. Aún así, Sirena siempre tenía un motivo para sonreír o para
bailar.
Una calurosa
mañana, Sirena estaba bailando como siempre. Alrededor de ella se amontonaba
grupos de curiosos a los que le gustaba verla. De repente, todos se retiraron
de alrededor y se callaron. Sirena pudo ver a una niña elegantemente vestida y
con un peinado excepcional. Fuera como fuere, esto no fue lo que más le llamo
la atención. A Sirena, lo que más le llamo la atención fueron sus rojos y
relucientes zapatos de charol. Le gustaban tanto que no podía dejarlos de
mirar. La princesa se dio cuenta que Sirena no dejaba de mirar sus zapatos y se
acercó a ella.
- Si
bailas para mí, estos zapatos son tuyos!